Foto de Owen Beard en Unsplash

No soy muy dado a pedir ayuda en público porque temo parecer desesperado. No obstante, algunas personas me han recomendado dar este paso y preguntar a las personas que me leen, por lo que he decidido escribir lo siguiente:

¿Conoces a alguien que necesite un traductor especializado en medicina?

Mis lenguas de trabajo son el inglés, el español y el catalán.

MIS RAÍCES

A pesar de haber nacido y crecido en España, adquirí el inglés como segundo idioma cuando era pequeño. Asistí a varias escuelas privadas cuyos profesores eran hablantes nativos de inglés. En esas clases no se hablaba otro idioma que no fuese inglés.

Mi carrera profesional empezó en 2004 cuando un banco me contrató para proporcionar servicios de idiomas a clientes particulares y empresas.

Durante más de 10 años, estuve trabajando en atención al cliente para bancos y empresas de informática en Barcelona, mi ciudad de origen. Esto me permitió colaborar en proyectos de traducción financiera y de marketing.

En 2010 me licencié en Traducción e Interpretación por la Universitat Autònoma de Barcelona. Al año siguiente, empecé a trabajar a tiempo parcial como autónomo.

Desde que me mudé a los Estados Unidos en 2016, he estado trabajando por cuenta propia a tiempo completo.

MI ESPECIALIZACIÓN

Hasta el momento en que obtuve la acreditación de la ATA* como traductor de inglés a español en 2017, no había considerado la posibilidad de especializarme.

A partir de ahí empecé a centrarme en proyectos de traducción para clínicas y hospitales. Fue así como acabé eligiendo especializarme en traducción médica y trabajando con:

  • Acuerdos legales y financieros
  • Formularios, instrucciones y cuestionarios para pacientes
  • Historias clínicas y opiniones médicas
  • Materiales educativos y de marketing

Como defensor de la accesibilidad y del lenguaje claro, mi objetivo es comunicar de manera precisa y transparente. Mis clientes intermedios y finales incluyen:

  • Consumidores
  • Empresas del sector sanitario
  • Pacientes
  • Profesionales médicos

En 2018 empecé a trabajar como intérprete médico en citas médicas de manera presencial. Al igual que en la traducción, dedicar tiempo a investigar antes de interpretar es esencial para hacer tu trabajo de manera satisfactoria como profesional del lenguaje y de la comunicación.

Dos años después, empecé a hacer cursos y a asistir a seminarios de diagnóstico por imágenes, mi especialidad médica preferida. A principios de este año terminé un programa acreditado de Imágenes Biomédicas de The University of Queensland (Australia).

DESARROLLO PROFESIONAL CONTINUO

Como traductor acreditado, debo invertir tiempo en formación continua para no perder mi acreditación y poder satisfacer las necesidades de mis clientes en todo momento.

Un profesional no se convierte en experto únicamente a través de la investigación que acompaña a cada proyecto. Por este motivo, dedico tiempo al aprendizaje de la medicina y otras disciplinas relacionadas.

En la actualidad estoy estudiando lo siguiente:

Una vez haya terminado con esos programas, tengo pensado matricularme en el programa de acreditación de habilidades básicas de la AMWA* para mejorar mis habilidades como escritor especializado en medicina.

Mi meta es ir más allá de la traducción y la interpretación médica. Quiero crear contenidos en mis lenguas de trabajo para contribuir a una comunicación sin barreras lingüísticas y culturales.

PONTE EN CONTACTO CONMIGO

Si te interesa trabajar conmigo, o bien sabes de alguien a quien podrían interesarle mis servicios, escríbeme a:

antoni@themedicalcommunicator.com

¡Estoy a tu disposición!

*Las siglas ATA y AMWA se refieren respectivamente a la American Translators Association y a la American Medical Writers Association, dos asociaciones profesionales de las que soy socio.

Traductor e intérprete EN-ES especializado en medicina. Ayudo a pacientes hispanohablantes y a profesionales médicos en EE. UU. a comunicarse sin barreras.

Traductor e intérprete EN-ES especializado en medicina. Ayudo a pacientes hispanohablantes y a profesionales médicos en EE. UU. a comunicarse sin barreras.